Los bancos cada vez atienden más al perfil digital de sus clientes al concederles un préstamo. De hecho, los métodos utilizados tradicionalmente para evaluar la capacidad financiera de un cliente van quedando obsoletos y el sector bancario comienza a rastrear la actividad en redes sociales para averiguar si el cliente devolvería o no un crédito.
Varias entidades financieras españolas utilizan ya plataformas de rastreo de la huella digital, o mejor dicho, potentes herramientas de gestión masiva de datos que monitorizan cuáles son los intereses de una persona.

Como sabemos, los bancos siempre han podido acceder a diversos datos como la nómina, la vida laboral, registros de morosos… etc.; sin embargo, estos datos en muchas ocasiones no son suficientes para poder evaluar adecuadamente la situación financiera de un determinado cliente y de ahí, que las entidades financieras amplíen su campo de investigación.

Colectiva

La 1ª plataforma que une a deudores hipotecarios para negociar con los bancos.

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